Club del Libro

Club del Libro

viernes, 25 de marzo de 2011

Garden party

Cuando conocemos a Rogelio, el personaje principal de “Garden party”, el cuento de Amparo Dávila que leeremos en esta ocasión, él se encuentra en proceso de perderlo todo.

De la primera pérdida que nos percatamos es su capacidad para comunicarse con los demás: no logra establecer un diálogo coherente ni con el taxista que lo lleva a la casa donde tiene lugar la fiesta; ni con el hombre que recoge las invitaciones a la entrada; ni con su amigo Óscar, más preocupado por el futuro de Rogelio que él mismo; ni con cualquiera otro de los invitados, para los que no es más que un triste payaso. Esta imposibilidad de comunicarse, que se centra, por supuesto, en el lenguaje, es llevada al texto de dos formas distintas por la autora. Uno es el lenguaje hablado de Rogelio, desarticulado y entrecortado con hipidos a causa de su embriaguez. El otro es un recurso más gráfico y de uso más extendido: presentar en letras cursivas y sin signos de puntuación los pensamientos de Rogelio, en un monólogo atropellado para reforzar su aislamiento. ¿Les parece que los dos estilos de escritura cumplen su objetivo?

Esto nos lleva a su segunda pérdida (que en realidad fue anterior al momento en que lo conocemos): el monólogo que sostiene Rogelio en su mente es en realidad un diálogo en el que no recibe respuesta alguna, y va dirigido a Celina, la mujer que amaba, a la que sigue buscando sin aparente posibilidad de volver a encontrarla; a todo aquél con quien se topa le pregunta por ella, sin obtener una respuesta satisfactoria. Esta búsqueda infructuosa nos hace preguntarnos: ¿Celina lo abandonó o ha muerto? La hipótesis de la muerte se refuerza con el final del cuento, al convencerse Rogelio de que Celina se encuentra en el fondo de la alberca, sobre todo si recordamos otro cuento de Dávila, “El patio cuadrado”, en el que, al final, como en éste, la alberca juega el papel de tumba para la protagonista.

Si, en efecto, Celina ha muerto, la última pérdida de Rogelio tal vez sea un reencuentro. ¿Ustedes qué piensan?



No olviden continuar pendientes de Lectores a Fondo, donde seguiremos leyendo los Cuentos reunidos de Amparo Dávila. El próximo es “Griselda”.

2 comentarios:

  1. LeifEriksonmarzo 27, 2011

    NO ME QUEDA MUY CLARO QUE CELINA ESTE MUERTA, YO CREO QUE SIMPLEMENTE ABANDONO A ROGELIO, PERO VOY A LEER OTRA VEZ EL CUENTO PARA ASEGURARME XD.

    ResponderEliminar
  2. Creo que Celina, sí está muerta.
    Como dice el FCE, la incoherencia en el lenguaje de Rogelio, su borrachera (misma que odiaba Celina) muestra un escape de la realidad. Ya nadie está para impedir la perdición.
    Por otro lado, los pensamientos de Rogelio parecen de quien piensa todo y nada, llenos de una extraña confusión, son claros pero veloces, sin regreso a la realidad.
    Todo es desesperación "a tus cosas les duele el rincón y preguntan por ti..." (comenta una canción mientras escribo esto).
    Rogelio observa a las personas, no le importa lo que hay en este mundo, dinero, vestidos caros, propuestas de trabajo, tragos , hacer el ridículo, otras mujeres, etc. son NADA ante la pérdida irreversible de Celina.
    "Hasta que la muerte nos reúna..."

    Vale pues, eso es lo que leí.

    Salud y saludos.
    Que la lectura nos acerque al amor.

    ResponderEliminar